Star Citizen: ¿De juego del siglo a estafa del milenio?

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En la industria de los videojuegos, el nombre de Chris Roberts es más que conocido, especialmente entre los amantes de los juegos de naves espaciales, gracias a su trabajo desarrollando la saga Wing Commander a comienzos de los ’90.

Por eso, cuando en octubre de 2012 presentó en Kickstarter su nuevo proyecto, Star Citizen, los fans se volvieron locos. Ya sin ataduras con Microsoft y al frente de su propio estudio, Cloud Imperium, su creatividad parecía ser suficiente garantía.

Encima, el juego que presentó era una maravilla en el papel. Una gran aventura espacial en línea, con enormes naves detalladas hasta en lo más mínimo y un centenar de sistemas solares para conquistar o explorar.

La campaña no sólo fue un enorme éxito, sino que tras recaudar más de 2 millones de dólares se convirtió en la más exitosa de todos los tiempos para un juego en la plataforma de financiamiento colectivo.

Por cierto, el juego tenía fecha de salida… para 2014.

Como adivinarán, desde entonces las promesas se han acumulado, los videos mostrando alguna que otra cosilla del juego y alfas jugables que, en rigor, de jugables tienen poco.

Pero Roberts es un artista vendiendo su producto y, hasta ahora, ha recaudado la friolera de 288 millones de dólares para completar su juego, ya sea con inversionistas privados o los aportes directos de más de un millón de fanáticos.

Sin ir más lejos, Roberts y su estudio han llevado los DLC a una escala espacial, literalmente, pues han vendido por varios miles de dólares el derecho a poseer algunas de las naves más grandes del juego.

Pues bien, el asunto llamó la atención nada menos que de la revista de negocios Forbes, que conversó con una veintena de ex empleados de Cloud Imperium para explicarse el que, a la fecha, el juego no tenga fondos suficientes para completar todas sus promesas.

De hecho, del millar de sistemas solares prometidos, Roberts admite que todavía no tienen completado uno, aunque asegura que el juego, en su estado actual, ya está «más completo que muchos títulos que se encuentran en el mercado».

El artículo aclara que acá «no hay fraude» porque Roberts en verdad está trabajando en el juego, pero que sus decisiones comerciales han sido irresponsables, por ejemplo, gastando millones de dólares en marketing.

Eso sí, advierten que ya han comenzado a sumarse las quejas ante la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, pues algunos de los fans quieren de vuelta el dinero invertido, llegando a cifras tan insólitas como 24 mil dólares en compras de DLC para el juego.

Forbes recalca que sólo en salarios el estudio gastó 30 millones de dólares el año pasado, sin especificar cuánto de ese dinero fue para Roberts y su esposa, quien tiene un cargo directivo en la compañía.

Pero, como muestra, exponen que hace sólo unos meses Roberts se compró una casa avaluada en 4,7 millones de dólares en Los Angeles. Nada mal para un tipo que lleva siete años sin terminar un proyecto…

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2 comentarios en “Star Citizen: ¿De juego del siglo a estafa del milenio?”

    • Si, lamentablemente el papel soporta todo. Creo que nadie esta en contra en que el proyecto salga, con lo que se ve o espera al menos que se cumpla, sin embargo se volvio tan ambicioso que sinceramente se ve cada vez más difícil que cumpla lo prometido, y en caso de hacerlo quizas que PC habría que tenerlo para que corra.

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