El «Rey del Pop» y los videojuegos

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Nacido el 29 de agosto de 1958, en la ciudad de Gary, Indiana, Michael Joseph Jackson fue un cantante, compositor, bailarín y actor estadounidense que logró fama mundial por sus aportes a la industria musical, siendo considerado como uno de los músicos más importantes, talentosos y exitosos de la historia.

Jacko, como era llamado por sus cercanos, comenzó su carrera musical siendo un niño en la banda The Jackson 5, donde compartía escenario con cuatro de sus hermanos. Esta agrupación tuvo una enorme popularidad en Estados Unidos y el mundo y colocó a Michael como uno de los artistas juveniles más conocidos del orbe.

A los 13 años comenzó a presentarse como solista, pero todo cambió el año 1982 con el lanzamiento de Thriller, el disco más vendido de la historia y el puntapié inicial de una exitosa carrera en la que logró vender más de 750 millones de discos y un largo listado de récords que lo colocan como uno de los músicos más relevantes que han existido.No por nada se le llama el “Rey del Pop”.

Pero la vida privada de Jackson siempre ha sido un tema de interés por su intrigante personalidad y excentricidades. Han sido muchos los investigadores y psicólogos que se han referido a sus comportamientos, destacando que Jackson no pudo aprovechar su niñez al trabajar desde temprana edad y no tuvo tiempo para hacer actividades tan normales como jugar o divertirse con otros niños. Por eso Jacko, siendo un adulto, gustaba de compartir con menores de edad y disfrutaba en parques de diversiones o jugando videojuegos.

Dentro de sus excentricidades, en los años 80 el artista comenzó a realizarse operaciones estéticas que cambiaron la forma de su cara, nariz e incluso despigmentó su color de piel (pasó de tener un color de piel afroamericano a blanco). Pero fue en esa misma época donde hizo una de sus apuestas más insólitas: gastó gran parte de su fortuna en crear el rancho de Neverland (El País de Nunca Jamás), inspirado en el cuento infantil Peter Pan, donde los niños nunca crecían. Un lugar donde estaría ubicada su mansión, pero además tendría entretenciones como zoológicos, montañas rusas y parques temáticos.

Dentro de los atractivos de este lugar algo que llamó la atención tras su muerte (el 25 de junio de 2009, a la edad de 50 años) era su exclusiva y desconocida colección de videojuegos. Jackson era un fanático de las máquinas arcade y las consolas de videojuegos y se preocupó de armar un impresionante salón con 87 dispositivos.

La casa de remates Juliens realizó un registro de esta inédita colección en la que destacaban arcades originales y en excelente estado de beat’em up como The Simpsons (con cuatro controles) y X-Men (con seis controles); títulos de peleas como Mortal Kombat, Street Fighter, Marvel vs Capcom o clásicos como Donkey Kong y Pacman. Esto sin considerar consolas de videojuegos conectadas a sus respectivos televisores donde podía encontrar Virtual Boy, PlayStation (1 y 2), Panasonic 3DO, Super Nintendo, Nintendo 64, Sega Genesis, Sega Dreamcast o, incluso, la inédita Sega R360.

Pero Michael Jackson no sólo amaba los videojuegos, sino que también quería ser parte de ellos.

AMISTAD CON SEGA
A finales de los años 80, Michael Jackson era uno de los artistas más populares del mundo y decidió realizar su propia película, Moonwalker. Esta cinta está compuesta de ocho videoclips transformados en un filme, donde el cantante es el protagonista y tiene como tarea salvar niños secuestrados por pandillas de mafiosos.

Un año después del lanzamiento de la película, Jackson ya no quería sólo jugar videojuegos, sino que ser el protagonista. Así comenzó la idea de crear un juego para computadores, arcade y consolas, pero aún necesitaba desarrolladores que le dieran vida a esto. Así tomó contacto con su compañía favorita de esos años, Sega, que se mostró encantada de trabajar con él.

Jacko se preocupó del guión, de estar atento a todos los detalles y musicalizar el juego, incluyendo versiones en midi de sus canciones Smooth Criminal, Beat it, Thriller, Bad, Billie Jean, The Way You Make Me Feel, como también gritos y algunas frases características como “Who’s Bad?”.

El juego fue llamado igual que su famosa película (Michael Jackson’s Moonwalker), y la idea es que los jugadores sean Michael Jackson, quien debía patear, saltar, lanzar su gorro o bailar para derrotar a los pandilleros o zombies e ir rescatando niños, para finalmente tener una batalla espacial contra el gángster Mister Big.

Este juego contó con dos formatos: una versión para un jugador, donde el protagonista avanzaba en escenarios de plataformas en dos dimensiones y otro se veía desde una proyección isométrica cuya mezcla de shooter y beat’em up permitía que tres personas jugaran en simultáneo.

Moonwalker fue un éxito y eso fortaleció la relación entre el artista y la empresa creadora de Sonic, al punto que Jackson visitaba regularmente sus oficinas y se paseaba por ellas como dueño de casa.

Buscando aprovechar esta amistad, Sega pidió a Michael Jackson que realizara la banda sonora de Sonic The Hedgehog 3 (1994).

Esta colaboración nunca fue confirmada en vida por el artista, pero tras su muerte uno de sus músicos, Brad Buxer, confesó que habían trabajado juntos en la musicalización del juego, pero que Jackson nunca quedó conforme con el resultado final, por lo que pidió no ser incluido en los créditos.

Un ejecutivo de Sega, por su parte, explicaría que el verdadero motivo de no incluir el nombre del “Rey del Pop” en los créditos se debía a que por esas fechas se destapó el escándalo que lo vinculaba con abuso de menores.

A pesar de que Jackson nunca asumió que trabajó en Sonic 3, algunas de las bases que crearon para musicalizar ese juego fueron utilizadas en canciones de su disco HIStory (1995).

Cinco años después, ya para la Sega Dreamcast (1999), la empresa estaba terminando su esperado juego de música Space Channel 5, que consiste en seguir el ritmo de canciones apretando botones.

El equipo de desarrollo de Japón recibe una sorpresiva llamada desde Estados Unidos: “Michael Jackson quiere estar en el juego”. Jacko pudo ver en las oficinas de Sega un avance del título y, a un mes de ser lanzado al mercado, insistió en ser incluido.

El equipo japonés le propuso al artista que podían programar un personaje inspirado en él, llamado Space Michael, que reemplazaría a uno de los alienígenas bailarines que acompaña a Ulala, la protagonista. Lo que el Rey del Pop encantado aceptó.

Así, Jacko puede ser visto en las últimas escenas del juego. Pero eso no fue todo, para Space Channel 5: Part 2, Michael pasó de ser un personaje secundario a uno de los protagonistas de la historia, donde además de bailar también podía cantar para derrotar a sus enemigos. Aquí además fueron incluidos pasos de bailes característicos y frases típicas como “Bang”, “Dance” o “¡Hoo!”.

Un año después, Sega trabajó en conjunto a Midway en el juego de boxeo Ready to Rumble 2, un título de peleas muy caricaturesco donde los personajes tenían que realizar combinaciones de golpes hasta noquear a sus oponentes. Una sorpresa ocurrió con la filtración de imágenes donde mostraban a dos personajes secretos: el basquetbolista Shaquille O’Neal y Jackson, cada uno con movimientos y característica específicas. En este caso, Jacko no participó directamente, pero sí dio la autorización al juego para usar su imagen.

El legado de Jackson en los videojuegos ha continuado tras su muerte. Antes de eso, estaba trabajando en un ambicioso juego para consolas, Michael Jackson: The Experience, donde los jugadores debían seguir sus canciones combinando botones.

Y no solo eso. Es común ver cameos de su figura o referencias de sus videoclips como Thriller en exitosos juegos como Plants vs Zombies. O, claro, encontrar sus grandes éxitos en juegos de música como Guitar Hero.

Queda claro que la herencia del «Rey del Pop» fue mucho más allá de la música. Quién sabe, no obstante, si hoy muerto su legado se prolonga en el futuro en una plataforma a la que le tuvo tanto cariño como es la de los juegos de video.

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