Rygar, el guerrero por el que no pasan los años

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
El año 1986 fue importante para el estudio Tecmo. Por dos razones. Primero, porque asumió su nuevo nombre, tras ser fundado como Tekhan en 1967. Y, además, porque ese año lanzó un título para máquinas arcade que se convertiría en todo un éxito de crítica y público: Arugosu no Senshi, mejor conocido por estos lados como Rygar.

“4.5 billones de años han pasado desde la creación de la Tierra. Muchos dominadores han reinado en toda su gloria, pero el tiempo fue su mayor enemigo y liquidó sus reinados. Y ahora el reino de un nuevo dominador comienza”.

Así comienza tu aventura, durante la cual irás armado sólo con un poderoso escudo aserrado encadenado a tu muñequera de metal llamado Diskarmor y que, en la medida que adquieras alguno de los poderes especiales disponibles durante el juego, te irá convirtiendo en un guerrero poderoso.

Poderoso, sí, pero lejos de ser invencible. Y es que, como en todo juego de esa época, la dificultad era alta y la curva de aprendizaje nos obligaba a gastar mucho dinero en fichas hasta dominar cada uno de sus 27 niveles. Eso sí, debo admitir que, en lo personal, nunca pasé del 26 pese a mis esfuerzos de juventud y nunca vi a nadie llegar hasta el jefe final, al que sólo conocí por YouTube.

El título salió en diversas plataformas, pero ninguna logró superar al arcade. Incluso, tuvo una alabada versión para la NES y otra para la PlayStation 2, aunque la segunda era una aventura 3D alejada del plataformas lateral 2D de su versión original.

El título puede encontrarse en el emulador Mame, de forma gratuita. Pero si lo que quieres es un lindo desafío, una gran opción es comprarlo para… PlayStation 4. En efecto, el título salió como “clásico arcade” en la tienda japonesa hace ya bastante tiempo.

Por cierto, un gran añadido es que podemos disputarlo en cuatro dificultades y, por cierto, nos daremos cuenta de que la que hallábamos tan dura en los arcade era, nada menos, que el modo “fácil”. El reto está planteado.

OTROS ARTÍCULOS DEL BLOG

Deja un comentario